Por este motivo, os dejamos una breve historia sobre Pérez, un pequeño ratoncillo del que todos se reían pero con unas habilidades y virtudes que el resto de ratones no tenía...
Recuerda, cada uno de nosotros somos únicos, con nuestras virtudes y nuestros defectos, y podemos ser muy útiles y sentirnos muy útiles si dejamos de lado los miedos y confiamos en nosotros mismos.
Recuerda, confía en ti mismo, y todos confiarán en ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario